Durante el curso aprendes vocabulario, trabajas la gramática, practicas listening y buscas la forma de expresarte mejor.
Y entonces llega el verano.
Viajas, conoces gente nueva, escuchas otros acentos o, simplemente, tienes más oportunidades para encontrarte con el inglés fuera de clase.
Y ahí ocurre algo muy interesante: todo lo que has aprendido empieza a cobrar sentido.
Porque practicar inglés no siempre significa sentarse delante de un libro. A veces significa atreverse a iniciar una conversación, pedir que repitan algo o resolver una situación en inglés durante un viaje.
Este verano, busca esas oportunidades para poner en práctica el inglés que has aprendido. Ganarás confianza y motivación para seguir aprendiendo.
En este artículo te presentamos algunas situaciones en las que puedes practicar tu inglés y cómo resolverlas bien.
1. Conocer gente nueva
Los viajes, cursos de verano, festivales y experiencias internacionales son lugares perfectos para conocer gente nueva.
La primera pregunta suele ser sencilla: Where are you from?
El verdadero reto llega después.
Para mantener la conversación, prueba con preguntas como:
What’s it like there?
Have you been here before?
What are you doing here?
Escucha las respuestas, trata de interactuar y de usar el inglés como una herramienta de comunicación.
2. Resolver una situación durante un viaje
Un cambio de puerta de embarque. Una habitación que no es la que habías reservado. Una duda sobre un tren.
Es en esos momentos cuando el inglés deja de ser una asignatura y se convierte en una herramienta necesaria.
Recuerda que no es necesario decir una frase perfecta. Lo importante es ser capaz de explicar lo que necesitas con los recursos que tienes.
Y, si no sabes cómo decir una palabra, busca otra forma de decirlo. Puedes hacerlo.
3. Pedir que te repitan algo
Una situación muy común cuando empezamos a «soltarnos» en inglés es no entender lo que te han dicho. La otra persona espera una respuesta. Y tú sonríes 😅.
En lugar de ignorar la situación, trata continuar. Como harías en español si no entiendes bien algo, pregunta si te lo pueden repetir:
«Sorry, could you say that again?«
También puedes utilizar:
«What do you mean?« «Could you speak a little more slowly?«
Pedir una aclaración no significa tener mal nivel. Es una habilidad comunicativa, en cualquier idioma ;-).
4. Entender el inglés cuando suena diferente
En una conversación real, las palabras no aparecen siempre perfectamente separadas.
Se unen. Algunos sonidos se reducen. El ritmo cambia.
Por eso puedes conocer todas las palabras de una frase y, aun así, tardar en reconocerla al escucharla.
La solución es la exposición.
Escucha conversaciones, series, podcast y vídeos. Y no intentes capturar cada palabra.
Pregúntate: ¿Cuál es la idea?
Con el tiempo, tu oído empieza a reconocer patrones y sonidos que antes parecían completamente nuevos.
5. Mantener una conversación
Hablar bien no significa monopolizar la conversación.
También significa saber reaccionar.
Frases sencillas como:
Really?
That sounds great.
What happened next?
How about you?
Ayudan a mostrar interés y mantener el intercambio.
Y tienen otra ventaja: te dan unos segundos para pensar qué quieres decir después.
6. Comunicarte aunque te falte una palabra
No recuerdas una palabra, digamos «kettle».
¿Se acabó la conversación?
No necesariamente.
Puedes decir:
The thing you use to boil water.
Buscar otra manera de expresar una idea es una de las habilidades más importantes en cualquier idioma.
De hecho, los buenos comunicadores no son quienes nunca olvidan una palabra.
Son quienes saben seguir adelante cuando ocurre.
7. Descubrir que sabes más de lo que pensabas
Quizá este sea uno de los mejores momentos.
El día en que resuelves algo en un aeropuerto.
Mantienes una conversación.
Entiendes una broma.
O ayudas a otra persona utilizando inglés.
Y piensas:
“Pues sí que sabía.”
El aprendizaje no siempre se nota mientras estás dentro del aula. A veces necesitas utilizarlo en una situación real para darte cuenta de todo lo que has avanzado.
Así que, este verano, usa tu inglés
No necesitas viajar al otro lado del mundo para practicar.
Siempre puedes:
- hablar con alguien que visita la ciudad;
- ver una película en versión original;
- escuchar un podcast;
- participar en una conversación en un perfil en inglés en redes sociales;
Y también puedes aprovechar el verano para centrarte en un objetivo más concreto.
En Warwick House ofrecemos cursos intensivos durante julio, agosto y septiembre para mejorar tu inglés y, si lo necesitas, preparar un examen de Cambridge para los niveles B1 Preliminary, B2 First, C1 Advanced y C2 Proficiency.
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El objetivo puede ser preparar un examen, consolidar tu nivel o reforzar aquellas destrezas que más necesitas.
Sea cuál sea tu objetivo este verano y te ayudamos a encontrar el curso que mejor encaje contigo.
¡Feliz verano!